Llaman, y no es cierto, la generación
mejor preparada de la historia de este país a esos miles de licenciados universitarios
que están en paro, o que han tenido que emigrar para buscarse las habichuelas.
Los que vienen detrás, criaturas que ahora naufragan en la adolescencia, constituyen
la generación más autista de la historia: su ocio discurre pegado a la pantalla
de un teléfono móvil, o un ordenador, visionando telebasura enlatada o
alucinando con esa memez que son los youtubers. No hay diálogo con el entorno y
de tanto en tanto emiten sonidos guturales que pretenden ser una carcajada o una muestra de espanto. Por fortuna, y pese
a ese autismo, no necesitan un colegio especial, ya que los normales se adaptan
perfectamente a su rico mundo interior. Menos mal, así el dispendio de los
padres no es elevado. Tienen, como el móvil, tarifa plana.
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lunes, 14 de noviembre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
Calle misantropía
En
su Calle Melancolía, Joaquín Sabina decía que…el barrio donde habito no es
ninguna pradera, desolado paisaje de antenas y de cables. Cada vez que transito por mi ciudad me acuerdo de
esa canción, y no por los cales y antenas, que los hay pero no molestan, sino
por los carriles bici, los siempre simpáticos ciclistas y esos tipos que llaman
runners, todos juntos corriendo,
empujando y molestando en general. Y como su terrible invasión es cada vez
mayor, uno pasa de la melancolía a la depresión sin solución de continuidad, y
de ahí al asco más grande que siempre desemboca en la misantropía. Desde aquí
reivindico, somos una minoría silenciosa, un carril misántropos. Qué menos.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Negro panorama
No deja de ser curioso que con un
presidente negro al mando del Air Force One hayan vuelto aquellos disturbios
raciales de otros tiempos. Claro que también parece haber unanimidad en que
Obama es el peor presidente de la historia americana. Estamos ante una cuestión
de estadística pura y dura. Los negros
delinquen más que los blancos y más que otras minorías raciales que allí se
asentaron, luego es más normal que sean ellos los que más enfrentamientos
tengan con la policía. A partir de ahí, si el negro va armado o el policía, que puede ser otro negro, es
de gatillo fácil, el drama está servido. Enterrado el muerto, empiezan los
disturbios, generalmente promovidos por blancos con mala conciencia, que casi
siempre son gentes con buena posición social y económica, lo contrario que los
negros. Y así seguiremos. Al final, el sueño de King solo lo ha alcanzado
Obama.
lunes, 12 de septiembre de 2016
Reservado
Hace tiempo que sostengo que
padecemos una inflación de derechos, especialmente sangrante en el caso de algunas
minorías ya no tan minoritarias que aprovechan el pozo sin fondo de la
discriminación positiva para campar a sus anchas.
No discutiré el tema espinoso de
la reserva de plazas en favor de minusválidos, sea en lo público o en lo privado,
cuyos beneficiarios, en no pocas ocasiones, son los familiares de aquellos que
padecen la minusvalía. Sólo contaré una anécdota reciente. Una amiga, con trato
de favor en un aparcamiento privado pero que no tiene todavía la tarjeta que le
otorga ese pequeño privilegio, que deja su coche en una plaza de minusválido
por despiste, aunque esa noche había plazas de sobra. A la mañana siguiente
encuentra una nota manuscrita en su parabrisas que le aconseja que no vuelva a
hacerlo, pues en ese caso sus neumáticos correrían serio peligro.
Ante la nota, y entre risas, me
dice mi amiga que hay cámaras y que se podría ver quién ha proferido una amenaza
tan clara, y con tanta chulería y mala leche. Le aconsejo que se olvide, pues creo
que para el sistema que nos rige es más grave y reprochable su ocupación de la
plaza reservada que la amenaza recibida. Huyamos, le digo tirando de su brazo.
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